
El rey de la moda francesa, Christian Lacroix, se ha comprometido a luchar hasta el máximo para mantener su prestigiosa casa de alta costura. La casa se ha declarado en quiebra esta semana, así que Lacroix no lo va a tener nada fácil. Parece ser que la deuda de Christian Lacroix asciende a 1,2 millones de euros.
La empresa ha presentado una petición voluntaria ante el Tribunal de Comercio de París para ponerse bajo la protección de dichos tribunales y así poder comenzar con un plan de continuidad y un mantenimiento de sus operaciones comerciales que están en proceso. Declarar la insolvencia es el primer paso hacia la protección contra la quiebra.

Un portavoz de la compañía ha confirmado que el tribunal dictará sentencia dentro de una semana. El diseñador, de 58 años, no ha tenido fuerzas para hacer ninguna declaración en público. Ha optado por escribir una carta a la empresa donde ha comentado:
No sé si habrá un mañana, pero si realmente hay un mañana, voy a hacer todo lo posible para garantizar que esta casa continúe siendo una casa de de alta costura en un 200%. Debemos salvaguardar los conocimientos obtenidos con el paso del tiempo, que se han convertido en el corazón de esta casa e intentar que todo vuelva a la normalidad.
Lacroix lleva teniendo rotundos éxitos en las pasarelas de todo el mundo desde hace ya más de 20 años. Siempre ha destacado por sus exuberantes encajes y bordados. Sus diseños más espectaculares se han basado en los trajes de su país natal, Arles, en el sur de Francia, y la Camargue, con sus gitanos y sus toreros.



























































