
Christian Lacroix nació el 16 de mayo de 1951 en Arlés, Francia. Después de estudiar Historia del Arte en la Universidad de Montpellier, ingresó en La Sorbona y en la École du Louvre en 1973. Durante ése perÃodo conoció a su futura esposa Françoise.
En los años 70, Lacroix conoció a Jean-Jacques Picart. Picart estaba involucrado en diversas casas de alta costura y ayudó a que Lacroix comenzara a trabajar en la compañÃa francesa de modas Hermès en 1978.
Con la ayuda de Jean-Jacques Picart, Lacroix logró comercializar ropa popular temporada tras temporada. Colores brillantes, el lujo y la perfección hicieron que Lacroix y Picart se convirtieran en populares diseñadores en aquella época.
En 1987, él inauguró su propia casa de alta costura. Comenzó vendiendo Prêt-à -porter, cuyos diseños se inspiraban en diversas culturas. Los crÃticos comentaron que Lacroix no comprendÃa el tipo de vestuario que la mujer trabajadora necesitaba ya que sus diseños eran demasiado ostentosos. En 1989, Lacroix lanzó colecciones de joyas, carteras, zapatos, anteojos, bufandas y corbatas. Éste mismo año, inauguró tiendas por todo el mundo.
En los 90 lanzó una lÃnea de vaqueros, ropa para niños, perfumes, joyas y toallas, además llegó a un acuerdo con Pronovias para diseñar su lÃnea de trajes de novia.
A pesar de toda la gloria y esplendor que Christian Lacroix disfruto en su momento, desafortunadamente no fue suficiente para sopesar los problemas económicos de su firma. Su última colección de alta costura, presentada en julio de 2009, marco el final de su nombre en el mercado de la moda.
Vergonzosamente, tuvo que elaborar los cerca de 20 modelos, con retazos de trajes de alta costura de temporadas pasadas, dejando al descubierto la agonÃa que atraviesa el creador francés. Incluso las modelos desfilaron gratis.
Ante tanta precariedad Christian Lacroix se ha visto en la obligación de cerrar sus talleres, declararse en bancarrota y dilapidar sus almacenes alrededor del mundo, puesto que por falta de capital, la firma no está en condiciones de surtir sus puntos de venta con prendas, como ya lo han hecho las demás marcas de lujo para la temporada otoño invierno.







































