La gran mayoría de las asistentes optó por llevar trajes con sugerentes escotes durante la noche de los Oscar en Los Angeles.

Una de las destacadas fue la española Penélope Cruz, con un diseño vintage de Pierre Balmain con años de antigüedad, actrices como Diane Lane, de negro Dolce y Gabbana, Anne Hathaway, de Armani blanco y brillante o Virginia Madsen de rojo, acertaron de lleno con sus diseños. Angelina Jolie se decantó por la versión corazón, favorecedora a medias dada su extrema delgadez y su piel blanca.

Por otro lado, Natalie Portman, con un modelito entre rosa y lila cuya tela hacía dibujos ondulados, muy similar al que llevaba Alicia Keys. Sarah Jessica Parker con un estilo princesita de Dior, y Taraji P. Henson, con un aparatoso corte sirena, se quedaron a las puertas de ser las mejores vestidas de la noche.

Los escotes asimétricos fueron los ganadores de la noche, destacando los de una espectacular candidata Marisa Tomei, con un traje de Versace y también en blanco, y Kate Winslet, mucho menos favorecida por el azul de su Yves Saint Laurent. Los menos notorios fueron para Heidi Klum, siempre guapa y esta vez de rosa aunque algo recargada y Viola Davis, de burbuja demasiado explosiva.