La historia de los impermeables


Son los grandes desconocidos de la moda. Año tras año y temporada tras temporada, las grandes marcas como por ejemplo Thomas Burberry o Louis Vuitton, nos presentan modelos diferentes que permiten a sus usuarios pasar las jornadas de lluvia de manera mucho más cómoda. Estamos hablando de los impermeables. Estos son unas prendas cuya función principal es protegernos del agua y se pueden fabricar en diferentes materiales y estilos.

Mucha gente elige para protegerse los días de lluvia los clásicos paraguas pero también hay muchos que prefieren lucir sus preciosos impermeables de marca. Los impermeables han ido evolucionando a lo largo de los años, desde el primero que apareció de forma oficial en 1822. Este fue diseñado por Charles Macintosh y se trataba de un simple trozo de caucho impermeable que se ponía en la zona del cuello para que cuando lloviera el agua no entrara por la parte del cuello de la camisa.


Pronto pensó en diseñarlo para que cubriera más partes del cuerpo. El único problema es que era tan hermético que producía una fuerte sudoración… este problema se fue solucionando con el paso de los años añadiendo en las axilas ojales para que pudiera transpirar.

Thomas Burberry es uno de los mayores expertos en el diseño de este tipo de prendas. Siempre ha intentado innovar para ir mejorando los materiales de fabricación, no sólo para repeler mejor el agua, sino para que la persona no sude demasiado. Burberry terminó inventando una prenda que al final paso a llamarse gabardina. La gabardina es un elegante impermeable que está formado por diferentes solapas que te protegen mejor del agua.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *