Colección de Dior otoño-invierno 2012


Hace un año, John Galliano era despedido de la casa Dior después de montar un patético espectáculo en una cafetería de París insultando a una pareja con despropósitos xenófobos. La mítica firma de moda sigue sin contratar a un diseñador estrella, por lo que el séquito de creadores que trabajan a su cargo han vuelto a diseñar una colección correcta, inspirada en el legado de Christian Dior, que no tiene la fuerza ni el empaque que se espera de una gran casa de moda.

Su propuesta para el próximo otoño e invierno bucea entre los tonos de color rosa maquillaje, el gris y el negro. Con las siluetas que dio a conocer Dior en los años cincuenta, marcando cintura y con el largo de la falda por debajo de la rodilla.


Nada nuevo sobre la pasarela. Los conjuntos grises se sucedían en todas sus posibles combinaciones: trajes de falda, trajes de pantalón, vestidos. Todo con mucha gasa y faldas de grandes plisados y vuelo, como en los años cincuenta. Y grandes cinturones para marcar bien la cintura de la mujer. Unas prendas comedidas, elegantes y sin sorpresas. Una ropa para que la clienta de Dior pueda seguir comprando sin meter la meta.


Pero lo que más se echó de menos en la pasarela de Dior en esta semana de la moda de París, fueron los vestidos de noche. De las grandes creaciones llenas de romanticismo y fuerza que aportaba Galiano, ya no queda nada. Sólo se atisbaron unos pocos vestidos de noche y ninguno merecía unas palabras. Por si fuera poco, la mayoría eran negros (el tan socorrido color negro) y, los más atrevidos, estaban decorados con un enorme lazo sobre el vientre de la modelo. Un estilismo bastante inexplicable que seguramente no veremos en ninguna alfombra roja.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *